Josué Avalos
Lo que parecía ser el hallazgo de una tragedia en uno de los monumentos más icónicos de Puebla, terminó siendo un malentendido que activó los protocolos de emergencia este viernes 3 de abril.
Transeúntes que caminaban por las inmediaciones de la Fuente de los Frailes reportaron al 911 la presencia de una mujer aparentemente sin vida, lo que generó una fuerte movilización policial.
La escena era, por decir lo menos, alarmante: la mujer se encontraba tirada, descalza y con el torso prácticamente dentro de la fuente, lo que llevó a los testigos a pensar que había sido víctima de un delito o un accidente fatal.
Al llegar al lugar, elementos de la Policía Municipal se aproximaron con cautela para confirmar el deceso.
Sin embargo, la situación dio un giro de 180 grados cuando, al intentar realizar la inspección, la mujer simplemente despertó.
Se confirmó que la mujer se encuentra en situación de calle y no presentaba lesiones ni signos de violencia.
Tras ser despertada y asistida brevemente por los oficiales, la mujer se calzó y se retiró del lugar por su propio pie, disipando cualquier sospecha de crimen.
El suceso sirve como un recordatorio de la cara invisible de la ciudad: las personas que, ante la falta de un refugio, encuentran en los monumentos públicos un lugar para descansar, a veces provocando sustos colectivos como el de esta mañana.
Afortunadamente, en esta ocasión, todo quedó en una anécdota de Viernes Santo y el tráfico en la zona de la paz ha vuelto a la normalidad.
Te podría interesar: Estrategia “Fuentes que Brillan” rehabilita 15 monumentos hídricos
