¿Qué sucede en mi organismo al comer uvas?

Laura Ramírez

Las uvas forman parte de la cultura mediterránea desde hace miles de años, se consumen desde la prehistoria, y los griegos y los romanos les rindieron culto a través de sus respectivos dioses vinícolas, Dionisos y Baco. Pero, más allá de ser el ingrediente fundamental del vino, las uvas son nutritivas y saludables.

Lo que hace de la uva una fruta tan singular es que se trata de una baya y, como tal, es rica en fitonutrientes. Las uvas negras son ricas en antocianinas y resveratrol, mientras que en las blancas destaca la quercitina. Las propiedades beneficiosas y el alto valor nutritivo de estas sustancias está más que demostrado.

Las uvas son ricas en antioxidantes, su índice glucémico no es alto, sino medio; son ricas en fibra en hidratos de carbono (17%) de rápida asimilación; contienen vitamina C y entre sus minerales destacan el potasio, el cobre y el hierro, aunque también calcio, fósforo, magnesio, manganeso, azufre y selenio.

Hay quien no las consume por creer que son muy calóricas, pero 100 gramos de uvas nos aportan unas 70 calorías.

Además, el aporte calórico de la uva queda compensado por su capacidad depurativa. Contienen más de un 80% de agua que ayuda a aligerar el organismo, y su calcio (15 mg/100 g) y otros elementos alcalinos estimulan el hígado (órgano que equilibra la acidez de la sangre y la limpia)

¿Comer uvas equivale a hacer deporte? 

En gran medida sí. Una investigación publicada en la revista FASEB Journal sugiere que el resveratrol de la uva contrarresta eficazmente los efectos negativos de una vida sedentaria sobre el organismo. Y que su consumo tiene beneficios similares a la práctica de ejercicio físico.

En la piel de la uva abunda la melatonina, una hormona que también produce el cerebro humano y que regula los ciclos de sueño, aumentando al llegar la noche. Eso explica por qué el vino produce somnolencia.

El jugo de uva Concord (Vitis labrusca) es el jugo de frutas que más antocianinas contiene, un componente que ayuda a mantener el corazón sano y mejora la circulación. Además, beber un vaso de este brebaje púrpura al día podría proteger al cerebro del envejecimiento, según un estudio publicado en la revista Journal of Agricultural and Food.

Comer uvas reduce el riesgo de padecer diabetes, tal y como demostraron hace poco científicos de la universidad de Harvard en la revista British Medical Journal tras realizar un seguimiento a cerca de 200.000 sujetos. Junto con los arándanos y la manzana, esta fruta reduce en un 23% el riesgo de ser diabético si se consume dos veces por semana.

Antiinflamatorias. La uva puede contribuir muy positivamente a la hora de mejorar enfermedades inflamatorias.

La uva para gota, hipertensión y artritis. Las uvas favorecen el buen funcionamiento de los riñones. Este efecto es especialmente beneficioso para mejorar los casos de gota o ácido úrico alto. Además pueden beneficiarse del consumo de uvas las personas con tensión arterial alta y con litiasis renal.

Uvas para cuidar la vista. En este campo, las antocianinas de la uva no sólo son excelentes para prevenir enfermedades oculares degenerativas como las cataratas, sino que nos ayudan a mantener la agudeza visual durante más tiempo.

Uvas para las arrugas. Tienen la cualidad de retrasar la aparición de las arrugas, no en vano, existen multitud de tratamientos de belleza cuyo principal ingredientes es la uva machacada y aplicada sobre la zona a tratar. La uva cuida nuestra piel y la mantiene joven durante más tiempo.

¿Y si tomo el sol?

Tomar el sol es más seguro si consumimos uvas, ya que esta fruta contiene compuestos antioxidantes, llamados flavonoles, que protegen a las células de la piel frente a los rayos ultravioleta, según demostró hace poco un estudio científico español.

Existen más de 60 especias y 8,000 variedades de uvas en el mundo. Algunas variedades comunes de uva son de color azul, negro, verde, roja, golden, azul-negro, blanca y púrpura.

Los dos principales tipos de uva son las europeas y americanas. Estas vienen en variedades con y sin hueso.

Las uvas americanas están disponibles en setiembre y octubre, mientras que las uvas europeas están disponibles durante todo el año.

La producción de uvas consiste en más de 72 millones de toneladas en todo el mundo.

Existe aproximadamente 10 millones de hectáreas en todo el mundo.

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