La innovación y el compromiso social marcaron un antes y un después en la vida de José Luis Amador Carillo, un joven de 22 años que nació con sindactilia múltiple, condición en la que algunos dedos permanecen unidos. Gracias al esfuerzo del equipo de Ingeniería Biomédica del Hospital Municipal IMSS-Bienestar “Juan Aldama”, en Nicolás Romero, hoy cuenta con una prótesis electromecánica de mano impresa en 3D, diseñada de manera gratuita y adaptada a sus necesidades fisiológicas.
Un joven de 22 años recibió gratuitamente una prótesis electromecánica de mano impresa en 3D, diseñada por el área de Ingeniería Biomédica del Hospital Municipal #IMSSBienestar "Juan Aldama" en el Estado de México.
— IMSS Bienestar (@IMSS_Bienestar) August 14, 2025
Este dispositivo desarrollado le ayudará a mejorar su movilidad,… pic.twitter.com/B1GW2a1GV2
La prótesis fue elaborada por los ingenieros Erika de la Luz Tapia y Juan Martínez Espinoza, quienes desarrollaron un dispositivo de bajo costo y alta funcionalidad, destinado a personas sin seguridad social que no pueden acceder a las costosas prótesis comerciales.
“Lo vi y me impresioné. Me quedé así como ‘órale’, lo que pueda ser la tecnología hoy en día. Antes de entrar al kínder tuve una operación donde separaron mis dedos, pero hasta ahora, con 22 años, recibo una prótesis que realmente me cambia la vida”, expresó Amador Carillo, emocionado.
Una alternativa accesible y funcional
La prótesis fue diseñada tras diversos estudios para evaluar la función muscular y nerviosa del paciente. Su estructura incluye una manga ajustable y un sistema de activación electromecánica, lo que le permite mover la mano de manera más natural y mejorar significativamente su autonomía y calidad de vida.

“Prácticamente, el desafío más grande fueron los grados de libertad de la mano para que el compañero se sintiera lo más natural posible con su nueva prótesis”, explicó el ingeniero Juan Martínez Espinoza, responsable del proyecto biomédico.
Tecnología al servicio de la comunidad
El hospital municipal Juan Aldama, único en la zona y que atiende mensualmente a más de 950 pacientes sin seguridad social, cuenta con áreas de ginecología, pediatría, cirugía general y urgencias 24 horas. Sin embargo, el logro de esta prótesis fue posible gracias a la iniciativa del propio personal, quienes adquirieron la impresora 3D con recursos obtenidos de la venta de PET y cartón reciclado.
“Vimos la discapacidad que tenía Luisito y surgió la idea de ayudar. La impresora 3D se compró con la venta de materiales reciclables, y así logramos un gran cambio sin necesidad de un gasto mayor”, comentó Christopher Cabana Minaya, director del hospital.
Innovación y esperanza
El caso de José Luis es ejemplo del impacto que tiene la combinación de la tecnología 3D, la empatía social y la innovación biomédica. Para comunidades donde el acceso a servicios de salud especializados es limitado, esta iniciativa abre una esperanza frente al alto costo de las prótesis comerciales.
El Hospital Municipal IMSS-Bienestar Juan Aldama reafirma con este proyecto su compromiso con la atención médica gratuita y humanitaria, marcando un precedente en la aplicación de soluciones tecnológicas accesibles en beneficio de quienes más lo necesitan.