José María Sosa Álvarez, alias “Chema”, fue sentenciado a 56 años de prisión por la desaparición de Paulina Camargo Limón, ocurrida en agosto de 2015. Este viernes 17 de julio, el Tribunal de Enjuiciamiento notificó la sentencia en una audiencia pública. Tras el fallo, Rocío Limón, madre de la víctima, afirmó que no esperaba un resultado distinto, ya que existían pruebas contundentes que demostraban la responsabilidad de José María. Asimismo, aseguró que la búsqueda de su hija y de su nieto —quien tenía cuatro meses y medio de gestación al momento de los hechos— continuará con el respaldo de diversos colectivos.
Al concluir la audiencia, familiares de Paulina e integrantes de organizaciones civiles celebraron la resolución a las afueras de la Casa de Justicia. Con este fallo se cierra un largo capítulo judicial, aunque a casi 11 años del crimen, los cuerpos de Paulina y su bebé siguen sin ser localizados.
Antecedentes del caso
Paulina Camargo desapareció el 25 de agosto de 2015 tras acudir con José María —su entonces pareja— a una consulta médica por su embarazo en la colonia San Manuel. Al no regresar a su domicilio, sus padres denunciaron la desaparición ante la Fiscalía General del Estado.
Desde el inicio de las indagatorias, José María fue el principal sospechoso, lo que derivó en su detención e ingreso al penal de San Miguel. Inicialmente, fue condenado a 16 años de prisión por homicidio y aborto; sin embargo, tras varios recursos legales promovidos por su defensa, dicha sentencia fue revocada y quedó absuelto de esos cargos debido a la ausencia de los cuerpos. Finalmente, la justicia lo ha condenado bajo el delito de desaparición de personas.
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