Los pequeños comerciantes se encuentran entre los sectores más vulnerables ante el crecimiento del comercio ilegal de cigarros, debido a que algunos tenderos estarían siendo presionados para vender productos de contrabando y dejar de comercializar mercancía legal.
El presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), Cuauhtémoc Rivera, señaló que grupos dedicados al contrabando estarían obligando a algunos establecimientos a incorporar cigarros pirata en sus ventas.
De acuerdo con el dirigente empresarial, estas redes operarían bajo la posible protección de grupos de la delincuencia organizada, situación que coloca a los pequeños negocios como uno de los eslabones más vulnerables de la cadena de comercialización ilegal.
Precio de cigarros legales impulsa mercado ilegal
Uno de los factores que habría favorecido el crecimiento del mercado ilegal de cigarros es el aumento en el precio de los productos legales, derivado del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Actualmente, una cajetilla de cigarros legales puede superar los 100 pesos, mientras que algunas marcas alcanzan precios de hasta 125 pesos.
En contraste, los productos de contrabando pueden encontrarse desde aproximadamente 15 pesos, una diferencia que representa un fuerte incentivo para quienes buscan alternativas de menor costo.
La ANPEC estima que uno de cada cuatro cigarros comercializados en México sería de procedencia ilegal, lo que refleja la dimensión que ha alcanzado este mercado.
Además, el organismo advierte que los productos se comercializan prácticamente a la vista del público en lugares como paradas de autobús, estaciones del Metro y otros puntos con alta concentración de personas.
Puebla, bajo atención por distribución de cigarros ilegales
Dentro de este escenario, Puebla representa un punto de atención por su cercanía con la Ciudad de México, identificada por la ANPEC como uno de los puntos de entrada del contrabando.
Esta ubicación, según la organización, podría favorecer que la entidad no sea únicamente un mercado de consumo, sino también una zona de resguardo y distribución de cigarros de contrabando, particularmente en la zona metropolitana de Puebla.
El fenómeno representa un reto adicional para los pequeños negocios, debido a que algunos comerciantes podrían enfrentar presiones para incorporar estos productos a sus establecimientos.
¿Qué riesgos tienen los cigarros de contrabando?
Además del impacto económico y comercial, la ANPEC alertó sobre los posibles riesgos para los consumidores, ya que en los cigarros ilegales se desconoce con certeza su origen, proceso de elaboración y composición.
Por ello, la organización mantiene la campaña “No vale la pena”, mediante la cual busca advertir a los pequeños comerciantes sobre las consecuencias que puede tener involucrarse en la venta de productos de contrabando.
La ANPEC señala que comercializar cigarros ilegales puede derivar en multas, clausura del establecimiento y hasta nueve años de prisión, dependiendo de las circunstancias y la legislación aplicable.
De esta manera, el problema dejó de ser únicamente una cuestión de competencia desleal para los pequeños comercios. La organización advierte que la presión ejercida sobre los tenderos también puede colocarlos en una situación de vulnerabilidad frente a redes dedicadas al comercio ilegal y la delincuencia organizada.
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