¿Cansancio, cambios de peso o caída de cabello? Tu tiroides podría ser la causa

¿Sientes un cansancio extremo que no desaparece ni durmiendo? ¿Has notado una caída de cabello fuera de lo normal, cambios inexplicables de peso o incluso síntomas de depresión? Aunque parezcan problemas aislados, la respuesta podría estar en un órgano diminuto pero sumamente poderoso: la tiroides.

Esta glándula, con forma de mariposa y ubicada en la parte anterior del cuello, es la auténtica “directora de orquesta” de nuestro organismo. De acuerdo con Elizabeth Pérez Cruz, académica de la Facultad de Medicina de la UNAM, la tiroides “participa en funciones vitales que van desde el sistema cardiovascular y óseo hasta la piel y el aparato digestivo. Prácticamente controla todo el cuerpo”.

Cuando la tiroides falla, el cuerpo empieza a enviar señales de alerta. A continuación, te explicamos de forma sencilla cuáles son los trastornos más comunes, sus síntomas y cómo detectarlos a tiempo.

tiroides salud
Cuando la tiroides falla, el cuerpo empieza a enviar señales de alerta.

Las enfermedades de la tiroides más comunes

Los problemas principales ocurren cuando esta glándula produce un exceso o una deficiencia de hormonas tiroideas.

1. Hipotiroidismo: El cuerpo a “marcha lenta”

El hipotiroidismo aparece cuando la tiroides produce menos hormonas de las necesarias, provocando que el metabolismo se desacelere.

  • Síntomas clave: Tristeza o depresión, cambios de humor, piel seca, uñas quebradizas, estreñimiento, fatiga intensa e hinchazón en párpados, manos y piernas.
  • El mito del peso: El aumento de peso suele ser ligero (entre 2 y 5 kilos) y se debe principalmente a la retención de líquidos, no a la acumulación de grasa.
  • Tratamiento: Por lo general, se controla eficazmente con un medicamento llamado levotiroxina, que ayuda a normalizar los niveles hormonales.

2. Hipertiroidismo: El cuerpo “acelerado”

Al contrario del anterior, el hipertiroidismo ocurre cuando la glándula produce demasiadas hormonas, haciendo que todo funcione a mil por hora.

  • Síntomas clave: Hablar y pensar muy rápido, nerviosismo, temblores, dolores musculares, metabolismo acelerado, taquicardia (ritmo cardíaco elevado), presión alta y evacuaciones frecuentes o diarrea.
  • Pérdida de peso: Las personas pueden experimentar una pérdida de peso acelerada de entre 10 y 15 kilos sin causa aparente.
  • Tratamiento: Puede requerir fármacos antitiroideos, betabloqueadores, yodo radiactivo o, en ciertos casos, cirugía.

¡Atención! “Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo son situaciones de riesgo, y si no son tratadas pueden llevar a hospitalización o incluso a la muerte”, advierte la especialista de la UNAM y encargada en el Hospital Juárez de México.

Existen otras condiciones menos comunes pero importantes, como la tiroiditis (inflamación de la glándula) y el cáncer de tiroides, siendo el carcinoma papilar el tipo más frecuente y tratable.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de padecerlo?

Aunque cualquiera puede desarrollar un problema tiroideo, existen claros factores de riesgo:

  • Genética: Los antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes, especialmente por la línea materna (madre o abuela), elevan la probabilidad.
  • Género y edad: El riesgo es mayor en mujeres mayores de 50 años. Se estima que 1 de cada 8 mujeres desarrollará un problema de tiroides en su vida.
  • Etapa posparto: La tiroiditis posparto afecta hasta a 1 de cada 10 mujeres tras el embarazo.
  • Factores ambientales: Infecciones virales (como el COVID-19), exposición a ciertos microorganismos y el contacto con disruptores endocrinos (contaminantes ambientales que alteran las hormonas).

¿Cómo saber si tengo un problema de tiroides?

Dado que los síntomas se pueden confundir con el estrés cotidiano u otras enfermedades, la única forma de tener certeza es mediante una valoración médica y estudios de laboratorio.

El diagnóstico se confirma con un análisis de sangre llamado perfil tiroideo, que mide:

  1. TSH (hormona estimulante de la tiroides): Muestra cómo responde el cerebro al funcionamiento de la glándula.
  2. T4 libre (tiroxina): La hormona principal que produce la tiroides.
  3. Anticuerpos específicos: Para saber si se trata de una enfermedad autoinmune (donde el propio cuerpo ataca a la tiroides).

No ignores las señales

La detección temprana es la clave para mantener una excelente calidad de vida. Si te identificas con varios de estos síntomas, no te automediques: acude al médico. Con el tratamiento adecuado, la gran mayoría de los pacientes logra controlar la enfermedad por completo y llevar una vida plena y feliz.

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