Josué Avalos
Una dolorosa tragedia provocada por la manipulación irresponsable de armas de fuego en el hogar enlutó a una familia en el interior del estado. La mañana de este miércoles 8 de julio de 2026, se confirmó el fallecimiento de un niño de apenas 9 años de edad y las lesiones de otro menor de 10 años, luego de que un adolescente accionara de manera accidental una escopeta en el municipio de Quecholac.
De acuerdo con los reportes policiales iniciales, el lamentable percance se registró al interior de un domicilio particular ubicado en la junta auxiliar de San Simón de Bravo, perteneciente a la citada demarcación.
Los primeros datos recabados por los elementos de seguridad pública técnica indican el siguiente desarrollo de los hechos:
Un adolescente de 16 años de edad se encontraba manipulando una escopeta de caza o resguardo propiedad de la familia. Debido a la falta de pericia y las nulas medidas de seguridad, el arma larga se accionó de forma accidental, liberando una descarga de perdigones a corta distancia. El proyectil principal impactó de lleno el cuerpo del niño de 9 años, provocándole heridas de extrema gravedad que le arrebataron la vida de forma casi instantánea en el sitio del siniestro. Los mismos perdigones y esquirlas del cartucho alcanzaron a un tercer infante de 10 años, quien resultó herido en el altercado.
Tras escuchar la fuerte detonación y los gritos de auxilio de los menores, los familiares y vecinos llamaron de urgencia a las corporaciones de rescate a través del número de emergencias 911; Paramédicos locales arribaron al inmueble para brindar los primeros auxilios. Desafortunadamente, confirmaron que el menor de 9 años ya no contaba con signos vitales. En tanto, estabilizaron al niño de 10 años y lo trasladaron de urgencia a un hospital de la región para extraerle las esquirlas. Su estado de salud se reporta como reservado. Elementos de la Policía Municipal de Quecholac y de la Policía Estatal acordonaron la vivienda para preservar la escena del crimen, asegurar el arma de fuego e impedir la alteración de evidencias.
Horas más tarde, personal de la Agencia Estatal de Investigación y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla hicieron acto de presencia para realizar el levantamiento del cadáver del menor y trasladarlo al anfiteatro regional para la necropsia de rigor. La representación social dio inicio a la carpeta de investigación correspondiente con la finalidad de esclarecer minuciosamente cómo ocurrieron los hechos, determinar la procedencia legal del arma de fuego (escopeta) y deslindar las responsabilidades penales o civiles que correspondan tanto para el adolescente que disparó como para los adultos propietarios del armamento por presunta omisión de cuidados.
Te podría interesar: Movilización policiaca en la Juárez por intento de robo a restaurante El Parrillaje
