Despliegan 20 mil ostras nativas para restaurar fondos marinos en Reino Unido

Thalía Becerra

Un ambicioso plan de restauración ambiental se puso en marcha en Reino Unido con la colocación de 20 mil ostras nativas en Chichester Harbour. El despliegue de estos moluscos busca reconstruir arrecifes submareales, los cuales han desaparecido de forma crítica a lo largo de las últimas décadas.

La iniciativa forma parte del programa de conservación Solent Seascape Project. La actividad contó con la participación de 260 voluntarios de las comunidades costeras. La presencia de estos bivalvos es vital para purificar los recursos hídricos, proveer de refugio a los peces endémicos y contrarrestar los efectos de la degradación.

Recuperación de una especie en peligro

Las ostras nativas son un pilar fundamental para la alimentación, el comercio marítimo y el empleo en los puertos locales. Sin embargo, estudios científicos documentan que las poblaciones de estos moluscos han sufrido una reducción del 96% durante el último siglo. Este severo colapso ecológico se atribuye a:

  • La sobrepesca no regulada
  • El brote de enfermedades biológicas
  • La introducción de especies invasoras
  • El deterioro constante en la calidad del agua

Para revertir esta tendencia, las organizaciones ambientales adecuaron el suelo marino utilizando cultch. Este material está compuesto por una mezcla de conchas vacías y piedras. La base rocosa funciona como un soporte de fijación para que las nuevas larvas de ostras consigan asentarse, crecer y comenzar su ciclo de reproducción natural.

Las ostras como ingenieras del ecosistema marino

Los bivalvos son considerados como los ingenieros del ecosistema. Un solo ejemplar de ostra nativa tiene la capacidad de filtrar hasta 200 litros de agua al día. Este proceso natural retira sedimentos y exceso de nutrientes mejorando la transparencia del líquido.

Antes de su inmersión en el arrecife, las 20 mil ostras pasaron por estrictas jornadas de bioseguridad en el Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad de Portsmouth. En los laboratorios se realizó una limpieza minuciosa de las conchas para remover patógenos externos y asegurar que no se introdujeran organismos competidores.

La gestión del proyecto se encuentra coordinada por la Blue Marine Foundation, la organización Chichester Harbour Conservancy, la comunidad académica del centro educativo y la firma Manor of Bosham. El sitio se mantendrá bajo monitoreo para medir la tasa de supervivencia de las ostras.

Te puede interesar: BUAP convoca a curso de instalaciones eléctricas residenciales y comerciales

¡Cuidado! Este contenido es como el oro: ¡no se puede duplicar!