La 68 edición de los Premios Grammy, celebrada el domingo en Los Ángeles, no solo fue noticia por la música, sino por el fuerte choque entre el presidente Donald Trump y el comediante Trevor Noah. El mandatario amenazó formalmente con emprender acciones legales contra el presentador de la gala tras una serie de bromas que lo relacionaron con la isla del fallecido pederasta Jeffrey Epstein.
El chiste que desató la furia presidencial
Durante uno de sus monólogos, Trevor Noah lanzó un comentario mordaz que vinculó a Trump con su predecesor Bill Clinton. El comediante bromeó diciendo que, tras la desaparición de Jeffrey Epstein, el presidente “necesita una nueva isla para quedar con Bill Clinton”, haciendo alusión al antiguo interés del mandatario por adquirir Groenlandia.
La reacción de la Casa Blanca no se hizo esperar. A través de su plataforma Truth Social, Trump lanzó un ataque frontal:
“Parece que voy a enviar a mis abogados a demandar a este pobre, patético, sin talento y tonto presentador. Noah, quienquiera que sea, es casi tan malo como Jimmy Kimmel en los Premios de la Academia de Bajo Nivel de Audiencia”.
El mandatario enfatizó que la afirmación de Noah sobre su presencia en la isla de Epstein es “¡¡¡Falso!!!” y cerró su mensaje con una advertencia directa: “¡Prepárate, Noah, que voy a divertirme contigo!”.
Un escenario de protesta y documentos reveladores
La gala de los Grammy 2026 se convirtió en un epicentro de resistencia contra la administración actual. Además de las bromas de Noah, diversos artistas utilizaron sus discursos y vestuarios para protestar contra las políticas migratorias del presidente, destacando el uso de pines con la leyenda “ICE Out”.
Este enfrentamiento ocurre en un momento de extrema sensibilidad mediática respecto al caso Epstein. Apenas el pasado viernes, el Departamento de Justicia de EE. UU. publicó 3 millones de nuevos documentos relacionados con la investigación del millonario Jeffrey Epstein, lo que ha vuelto a poner el tema en la conversación pública global.
¿Prosperará la demanda?
Analistas legales sugieren que, aunque las amenazas de Trump son recurrentes, las demandas por difamación contra comediantes suelen ser difíciles de ganar en EE. UU. debido a las protecciones de la Primera Enmienda, que ampara la sátira y el humor. Sin embargo, el tono beligerante del mandatario asegura que este conflicto legal y mediático apenas comienza.
Te puede interesar: ¿Nuevas fechas de BTS en México? Sheinbaum recibe respuesta de Corea del Sur
