Un potente terremoto de magnitud 7.8 sacudió con fuerza el sur de Filipinas este lunes, dejando un saldo trágico de al menos 32 personas muertas y más de 200 heridas, la mayoría debido al colapso de infraestructuras y la caída de escombros en zonas urbanas.
El fuerte movimiento telúrico se detectó a las 07:37 horas (hora local), localizando su epicentro en el mar, a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla filipina de Burias. La violencia del sismo no solo provocó pánico generalizado en la población, sino que desencadenó una alerta de tsunami con olas que alcanzaron hasta 1 metro de altura en las costas más cercanas al epicentro.
Destrucción y colapso de infraestructura en General Santos
Las autoridades de Protección Civil informaron que los daños más severos se concentraron en la importante localidad de General Santos, una de las urbes más grandes de la región sur del archipiélago:
- Estructuras colapsadas: Se reportó la caída total o parcial de escuelas, supermercados y centros comerciales.
- Vías de comunicación: Un puente clave de acceso a la gran ciudad sufrió daños estructurales críticos, interrumpiendo la movilidad terrestre.
- Servicios básicos: El terremoto provocó un masivo apagón eléctrico y la caída generalizada de los servicios de telecomunicaciones en las regiones afectadas.
- Impacto social: Las primeras evaluaciones estiman que hay más de 10 mil familias damnificadas en las zonas donde el impacto fue directo.
Alerta por tsunami y enjambre de réplicas
El sismo generó variaciones significativas en el nivel del mar. La ola principal de un metro causó daños materiales de consideración en al menos una aldea costera filipina. El impacto del fenómeno marítimo se extendió de forma atenuada por la región: se registraron mediciones de olas más pequeñas en naciones vecinas como Indonesia, Palaos y hasta el sur de Japón.
A la par de la emergencia por el mar, el Servicio Sismológico ha contabilizado un enjambre de más de 130 réplicas, algunas de ellas alcanzando magnitudes de consideración de hasta 6.7, lo que mantiene a la población en alerta constante ante el riesgo de nuevos derrumbes.
Respuesta del Gobierno
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, emitió un comunicado en el que aseguró que todas las dependencias del Estado se encuentran operando bajo los protocolos de emergencia nacional.
“Las autoridades están coordinando la respuesta y la vigilancia ante desastres en todas las áreas afectadas”, declaró el mandatario filipino, priorizando el rescate de sobrevivientes atrapados y el restablecimiento del suministro eléctrico.
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