Thalía Becerra
Investigadores de la Universidad de Cambridge han desarrollado un dispositivo portátil para devolver la capacidad de comunicación a pacientes que han sufrido un ictus. Esta nueva tecnología fue nombrada “Revoice”.
El sistema funciona sin necesidad de recurrir a cirugías o implantes cerebrales. Su arquitectura combina sensores ultrasensibles e inteligencia artificial para decodificar señales del habla y de las emociones.

Sensores de garganta y doble agente de IA
El dispositivo se utiliza como un collar suave y flexible que se ajusta al cuello del paciente. Su tecnología se basa en captar las vibraciones sutiles de los músculos de la garganta y la frecuencia cardíaca.
Estas señales son procesadas en tiempo real por dos agentes de inteligencia artificial. El primero reconstruye palabras precisas a partir de fragmentos de “habla silenciosa” o intentos de vocalización. El segundo interpreta el estado emocional y el contexto (como la hora o el clima) para crear oraciones completas.
Revoice emplea un modelo de lenguaje ligero (LLM). Esto permite predecir frases más amplias con un consumo de energía mínimo, facilitando una conversación mucho más intuitiva y veloz para el usuario.

Resultados clínicos y futuro de la rehabilitación neurológica
Los resultados han sido altamente positivos. La tasa de error en palabras fue solo del 4.2%, mientras que en oraciones fue apenas del 2.9%. Estas cifras sitúan a Revoice como una herramienta de vanguardia frente a los métodos tradicionales.
Además, se prevé que esta tecnología tenga implicaciones directas en el tratamiento de otras afecciones como el Parkinson y la enfermedad de la neurona motora. Actualmente, los investigadores planean un estudio clínico extendido para evaluar la viabilidad del sistema en entornos cotidianos.
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