Armenta propone ajustar horarios de cierre en bares tras ataque en “Sala de Despecho”

El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, anunció que su administración evalúa enviar una iniciativa al Congreso del Estado para modificar la operatividad de antros y bares. Esta medida surge como respuesta inmediata tras el ataque registrado en el establecimiento “Sala de Despecho”, ubicado en la zona de Angelópolis.

Prioridad: Seguridad y Regulación de Horarios

El mandatario estatal subrayó que la violencia ocurrida en centros nocturnos obliga a replantear las estrategias de vigilancia. Entre los posibles ajustes se contemplan cambios en los horarios de funcionamiento y una supervisión más estricta de estos giros comerciales.

“Hoy la prioridad es la seguridad. Los hechos ocurridos nos obligan a generar cambios y estrategias para cuidar más a la población”, afirmó Armenta en entrevista.

Avances en la investigación de “Sala de Despecho”

Respecto al ataque en el bar de la zona de Angelópolis, el gobernador fue enfático en señalar que la Fiscalía General del Estado (FGE) ya lidera las indagatorias. Se están siguiendo diversas líneas de investigación para determinar el móvil y los objetivos específicos del atentado.

  • Sin impunidad: Armenta aseguró que el caso no quedará sin resolver.
  • Llamado a la prudencia: Pidió a la ciudadanía evitar especulaciones mientras las autoridades deslindan responsabilidades.
  • Investigación a fondo: La FGE será la encargada de esclarecer quién o quiénes eran el blanco del ataque.

Te puede interesar: Operativo aire-tierra: Así capturaron a los agresores de
la Sala de Despecho de Angelópolis

El gobierno estatal mantiene la revisión de las medidas de supervisión para fortalecer la vigilancia en todos los centros nocturnos de la entidad, buscando prevenir que se repitan incidentes que vulneren la tranquilidad de los poblanos.

Te puede interesar: “Sin pretextos ni puerta giratoria”: Mensaje del sector
empresarial a la Fiscalía tras balacera en “Sala de
Despecho”

¡Cuidado! Este contenido es como el oro: ¡no se puede duplicar!