Josué Avalos
Un violento ataque canino ha desatado una ola de indignación, protestas y una tensa movilización de los cuerpos de emergencia en el segundo municipio más poblado del estado. Hartos de vivir bajo el temor constante, habitantes de la colonia Granjas de Oriente, en Tehuacán, se congregaron este martes para exigir justicia y el retiro inmediato de más de 15 perros que operan como jauría, luego de que estos agredieran severamente a un menor de edad en la vía pública.
Los hechos se registraron en el cruce de la calle 17 Sur y la 23 Poniente. Un estudiante caminaba con normalidad de regreso a su hogar cuando, al pasar frente a un inmueble delimitado por malla ciclónica, los caninos se alteraron. En un descuido, la puerta de la propiedad se abrió, permitiendo que al menos siete perros salieran directamente a atacar al estudiante. Los gritos de auxilio del menor alertaron a los colonos, quienes salieron armados con palos y piedras para espantar a los animales y rescatar al joven, quien ya yacía en el suelo con múltiples mordeduras y lesiones sangrantes en brazos y piernas. Paramédicos de Protección Civil y Bomberos, en coordinación con la Policía Municipal, arribaron al sitio tras un reporte al 911 para brindarle los primeros auxilios al afectado y estabilizar la situación.
La gravedad de este último incidente reavivó el enojo de los colonos, quienes denunciaron que el inmueble funciona como un foco de infección y peligro latente. Según los inconformes, al menos 15 personas han sido mordidas en el último año por estos animales. Los perros se encuentran bajo el descuido de un recolector de basura que presuntamente padece adicciones, los mantiene sin alimento y ha recibido a las autoridades con machete en mano en inspecciones previas de Bienestar Animal. Aprovechando la ausencia del sujeto, los trabajadores del Ayuntamiento desplegaron un cerco operativo.
Las autoridades informaron que los perros asegurados permanecerán bajo estricta observación médica durante 15 días para evaluar su comportamiento y descartar un brote epidemiológico de rabia, mientras se monitorea la recuperación del estudiante herido. A pesar de que el aseguramiento temporal mitigó el conflicto de manera inmediata, las familias de Granjas de Oriente mantienen una postura firme y recolectan firmas para impedir que el Ayuntamiento le devuelva las mascotas al infractor.
Además del riesgo físico de nuevos ataques a infantes, denunciaron que el domicilio genera severos problemas de salud pública, contaminación ambiental y olores fétidos debido a la acumulación desmedida de desechos y escombros, por lo que urgieron la clausura definitiva del sitio por parte de las direcciones de ecología y salud municipal.
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