Thalía Becerra
Francia enfrenta una severa ola de calor que ha derivado en el fallecimiento de al menos 40 personas por ahogamiento desde el pasado 18 de junio. Las autoridades han confirmado que la mayoría de las víctimas son jóvenes que se han sumergido en cuerpos de agua sin supervisión.
Este martes, se registró la jornada más calurosa con una temperatura media nacional de 29.8 °C y picos que superan los 44 °C en el suroeste del territorio.
Alerta extrema y riesgos en zonas acuáticas
La situación es crítica. El 90% del país se encuentra bajo alerta roja o naranja por calor extremo. Ante la desesperación por refrescarse, muchas personas han recurrido a ríos, lagos y estanques, a menudo ignorando las medidas de seguridad básicas.
En este sentido, la ministra de Deportes, Marina Ferrari, ha emitido un llamado urgente a la población para evitar bañarse en zonas no vigiladas. Las autoridades insisten en la importancia de acudir únicamente a áreas supervisadas para prevenir estos accidentes.
Un fenómeno climático de tendencia creciente
El episodio actual marca la segunda ola de calor que golpea a Francia en menos de un mes. De acuerdo con el consenso científico internacional, la frecuencia y la intensidad de estos fenómenos meteorológicos están directamente vinculadas al cambio climático.
Las cifras de mortalidad por ahogamiento son preocupantes para las autoridades sanitarias. Durante el verano de 2025, el país reportó 409 muertes por esta causa, lo que representó un incremento del 16% respecto a 2024. El Gobierno mantiene activas las reuniones de crisis y protocolos de protección civil.
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