La difusión de un video de seguridad ha desatado una ola de indignación global al revelar la brutal agresión a Deniz Esin Bozoklar, una bebé que tenía apenas cinco días de nacida cuando fue víctima de tortura por parte de una enfermera en Turquía. Los hechos, que ocurrieron en mayo de 2021, han dejado a la menor con discapacidades físicas y mentales permanentes.
La familia de Deniz Esin descubrió la verdad tres años después, tras ser informados originalmente de que las condiciones de su hija (parálisis cerebral y epilepsia) eran de origen desconocido.
Las pruebas del horror: 14 minutos de agresión
Deniz Esin nació el 21 de mayo de 2021 en el Hospital de Formación e Investigación de Kahramanmaras. Debido a su bajo peso, fue ingresada en una incubadora. El 26 de mayo, una cámara de seguridad captó el momento en que la enfermera Hazel Dirik B. realizaba un procedimiento de extracción de sangre que se convirtió en un acto de “salvajismo”.
Según los informes judiciales y el video:
La enfermera golpeó a la recién nacida en la cabeza, apretó con violencia la pierna de la bebé mientras intentaba colocar una vía.
Las imágenes muestran cómo la bebé, que se movía con normalidad, queda repentinamente inmóvil tras la manipulación violenta.
Días después se detectó que la bebé tenía la pierna rota, hallazgo que obligó a la revisión de las cámaras.
Encubrimiento hospitalario y negligencia
La denuncia de la familia y su abogado apunta a un encubrimiento deliberado por parte del hospital. Tras detectar la fractura y ver los videos, la administración trasladó a la bebé a un centro privado sin informar a los padres sobre la agresión sufrida.
Fue hasta junio de 2024, con la apertura del proceso judicial, que los padres conocieron la verdadera causa de las discapacidades de su hija. Actualmente, la enfermera Hazel Dirik B. enfrenta cargos por lesiones intencionales, un delito que en la legislación local podría conllevar apenas tres años de prisión, una pena que el abogado de la familia considera irrisoria frente al daño irreparable causado.
Situación actual: Justicia a medias
A pesar de la gravedad de las pruebas visuales, la defensa de la familia denuncia que:
- La enfermera nunca fue detenida y continúa en libertad mientras avanza el proceso.
- Secuelas de por vida: Deniz Esin enfrenta parálisis cerebral y epilepsia, condiciones que requerirán cuidados permanentes.
- Calificación del delito: El abogado insiste en que el caso debe ser juzgado como abuso y tortura, no simplemente como lesiones.
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