El Gobierno de Guatemala, encabezado por el presidente Bernardo Arévalo de León, ha tomado medidas drásticas ante una reciente escalada de violencia que ha sacudido al país. Este domingo, se decretó Estado de Sitio por 30 días en todo el territorio nacional y la suspensión de clases para este lunes, tras una serie de ataques coordinados que dejaron un saldo de ocho policías fallecidos.
¿Por qué se suspendieron las clases este lunes?
Como medida preventiva para garantizar la seguridad de estudiantes y docentes, el Ministerio de Educación confirmó que todas las escuelas (públicas y privadas) permanecerán cerradas este lunes. Esta decisión responde al clima de inseguridad en la capital y otras regiones, buscando evitar riesgos innecesarios mientras las fuerzas de seguridad despliegan operativos en las calles.
¿Qué implica el Estado de Sitio en Guatemala?
El Estado de Sitio es una medida legal que otorga facultades especiales al Gobierno para restablecer el orden. Durante los próximos 30 días:
- Detenciones: Las autoridades pueden detener a personas sospechosas sin necesidad de una orden judicial previa.
- Reuniones: Quedan prohibidas las manifestaciones y concentraciones masivas.
- Acción Militar: El Ejército de Guatemala podrá colaborar directamente con la Policía Nacional Civil (PNC) para combatir a las pandillas y grupos criminales.
El presidente Arévalo enfatizó que estas acciones no deben alterar la movilidad cotidiana de los ciudadanos que no estén involucrados en actos ilícitos, más allá de la suspensión escolar.
El origen del conflicto: Motines y ataques a la PNC
La crisis se agudizó este fin de semana debido a una pugna entre el Gobierno y las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha. Los puntos clave de la jornada violenta fueron:
- Ataques en la capital: Ocho agentes de la PNC fueron asesinados en distintos puntos de la Ciudad de Guatemala en ataques presuntamente coordinados por pandilleros.
- Motines en cárceles: Grupos criminales se amotinaron en centros penales como “Renovación I” en represalia por el traslado de sus líderes y la pérdida de privilegios (como comida a domicilio y aire acondicionado).
- Respuesta oficial: El ministro de Gobernación, Marco Villeda, calificó estos actos como “terroristas” y confirmó la captura de siete presuntos agresores.
“El Estado no se va a arrodillar ante estos delincuentes”, sentenció Villeda, asegurando que las autoridades han retomado el control de las prisiones en conflicto.
Un pulso por la justicia
El presidente Arévalo sugirió que esta violencia es una reacción de grupos criminales y redes de corrupción que “crecen en las sombras” y temen la renovación del sistema de justicia prevista para este año, incluyendo el cambio de Fiscal General y la Corte de Constitucionalidad.
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