Sarampión en México: Guía sobre contagio, esquema de vacunación y prevención

El sarampión es una infección viral altamente contagiosa que afecta principalmente a la población infantil y puede propagarse con rapidez en comunidades no inmunizadas. Ante el panorama epidemiológico actual, la Secretaría de Salud de México enfatiza que la vacunación es la herramienta más efectiva para evitar brotes y reducir complicaciones graves que pueden poner en riesgo la vida de los menores.

Síntomas: ¿Cómo identificar el sarampión?

El cuadro clínico suele manifestarse entre 7 y 14 días después del contacto con el virus. Los síntomas iniciales pueden confundirse con un resfriado común, pero evolucionan de la siguiente manera:

  1. Fase inicial: Fiebre alta, congestión nasal, tos seca y malestar general.
  2. Manifestaciones oculares: Ojos enrojecidos y sensibilidad extrema a la luz (fotofobia).
  3. Fase eruptiva: Aparición de un exantema o sarpullido rojizo que inicia en el rostro y se extiende progresivamente hacia el resto del cuerpo.

¿Cómo se contagia el virus?

La capacidad de transmisión del sarampión es sumamente alta. Se transmite de persona a persona mediante gotículas respiratorias expulsadas al hablar, toser o estornudar.

  • Transmisión silenciosa: Una persona infectada puede contagiar desde cuatro días antes de que aparezca el sarpullido hasta cuatro días después.
  • Persistencia ambiental: El virus permanece activo en el aire y en superficies durante varias horas, facilitando el contagio en escuelas, guarderías y transporte público.

Esquema de vacunación: ¿A qué edad se aplica la vacuna?

En México, la protección contra esta enfermedad se realiza a través de la vacuna triple viral (SRP), que protege contra el sarampión, la rubéola y la parotiditis. El esquema oficial establece los siguientes periodos para su aplicación:

  • Primera dosis: Debe aplicarse a los 12 meses de edad.
  • Segunda dosis (refuerzo): Se aplica a los seis años para garantizar una protección sostenida.
  • Casos excepcionales: Ante brotes o viajes a zonas de riesgo, pediatras pueden indicar una dosis adelantada a partir de los seis meses, aunque esta no sustituye las dosis del esquema nacional.

Dato clave: Al completar las dos dosis, se logra una inmunidad cercana al 99%, impidiendo la circulación del virus en la comunidad.

Medidas de prevención y riesgos

La principal barrera contra esta enfermedad es la vacunación oportuna. El esquema completo no solo protege al individuo con una eficacia superior al 95%, sino que genera inmunidad colectiva para proteger a quienes no pueden vacunarse por razones médicas.

Riesgos de no vacunarse: El sarampión puede derivar en complicaciones severas como neumonía, encefalitis (inflamación del cerebro), infecciones del oído e incluso la muerte, especialmente en menores de cinco años o personas con sistemas inmunológicos debilitados.

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