Machismo y feminismo

Rocío González Galván

¿Usted es macho, es bueno ser macho?

¿Qué es ser macho?

El Machismo es una forma aprendida de ejercer la masculinidad, es lo que hace el hombre cuando demuestra que es muy hombre, demostrando dominio, fuerza, control, poder, manipulador, Impositivo, Infidelidad, inteligencia superior a la mujer. Es desigualdad, desventaja, es inequidad y por lo tanto el ambiente es muy tóxico.

El comportamiento machista involucra la necesidad de demostrar que se es hombre, principalmente a través de actos de valor, dominancia y poder; desde la manera de mirar y tratar a la mujer.

“Los Machos son creados por Hembras”

Roles estereotipados

Hombres:

  • “Son los de carácter fuerte”, Mejores, Fuertes, Dominantes, Valientes, El hombrecito de la casa, el que cambia llantas, maneja y arregla el coche.
  • Desde el vientre, al bebé varón se le da más atención.
  • Yo no soy macho…hasta dejo trabajar a mi mujer, la dejo salir, la dejo reírse.
  • Los hombres no sentimos dolor, ni tristeza, no somos frágiles.
  • No soy parrandero, no tomo, no fumo.
  • Lo hago así y me comporto así es porque Ella es débil, No puede, No es capaz, necesita un Hombre que le resuelva, que piense por ella, porque ella no piensa, no sabe, no puede.

Mujeres:

  • Débiles, inútiles, incapaces, tontas, sumisas, cocinan, mantenidas, sensibles, no piensan, no toman decisiones, no saben trabajar, dependientes, miedosas, No trabajan (bueno, fuera de casa).
  • Ya me voy porque mi marido me mata.
  • Las Mamás…Crían hijos e hijas inútiles, sin saber cocinar, atender un bebé.

CONCLUSIONES

  • – El machismo es impulso y obsesión hacia el poder.
  • – Hay atrás una gran inseguridad entre más evidente sea el machismo.
  • – No acepta ayuda porque vive mucha soberbia y arrogancia.
  • – Somos corresponsables. Si hubo un macho en casa hubo una sumisión.
  • – Si veo a una persona por debajo, Yo soy un ser humano más bajo, lleno de carencias.
  • – El otro es mi compañero y podemos ser un gran equipo.

Machismo y Misoginia?

El machista se cree superior a las mujeres.

No todo machista es misógino.

El misógino tiene aversión (evita) y odia (daña) a las mujeres.

Todo misógino es machista.

Su punto de encuentro está más en el fondo que en la forma:

El macho cree que el cuerpo de una mujer está ahí para que disponga de él al mirarlo o decir cosas obscenas.

El misógino cree que el cuerpo de una mujer es una arena para descargar su odio.

Al final lo que ambos ven, es un cuerpo, no una persona-mujer. Eso es la cosificación.

¿Qué es el llamado “sexismo benevolente”?

Podríamos decir que hay dos tipos de sexismo, pero adelantamos que ninguno en realidad es bueno:

Sexismo hostil

Es el más visible que es abiertamente hostil y discriminatorio.

Sexismo benevolente

Es cuando alguien (generalmente un hombre) dice algo que parece de apoyo y positivo, incluso en un tono afectivo y positivo, pero se basa en los estereotipos de género tradicionales.

  • Hazte unos chilaquiles porque a mí siempre me salen mal y a ti te quedan muy bien.
  • A las mujeres ni con el pétalo de una rosa.
  • Niños y mujeres primero.
  • Detrás de un gran hombre, hay una gran mujer.
  • Vine a verte para que no estés tan solita.
  • Ya está llorando el niño, velo a ver por favor.
  • Tu hermano será el listo, pero tú eres la bonita.

¿Qué es el micromachismo?

Se trata de actitudes en la vida cotidiana que se expresan como sexismo benevolente.

Puede ser una forma de disfrazar el machismo.

El micromachismo es un gran riesgo porque tiende a aparecer en sociedades que no toleran el machismo hostil y abierto.

Como el machismo es una forma aprendida de ejercer la masculinidad, siempre se puede aprender otra cosa, pero como muchas cosas, cuesta más trabajo aprenderlas cuando ya hay una inercia que iba en sentido contrario, por eso se requiere de conciencia y voluntad para que el cambio pueda empezar.

Muchas personas no están de acuerdo con el término porque dicen que al hablar de “micro” se está minimizando, mientras que otros dicen que es una exageración llamar así a los piropos o halagos que se hacen a una mujer sobre su apariencia.

Quizá entonces deberíamos llamarlo machismo cotidiano.

Como ejemplos de esto podemos encontrar frases y actitudes como:

  • ¿Te dejaron cuidando a los niños mandilón?
  • Yo ayudo en los quehaceres de la casa (lo que presupone que la obligación es de la mujer y que lo que buenamente se haga es “generosa ayuda”).
  • ¿Oye y para cuándo te casas? Ya no estás tan joven.
  • Los hombres son los que deben siempre pagar la cuenta.
  • Nunca recibas nada de un hombre para no comprometerte.
  • Decirle a una mujer que se ve “poco femenina” con tal o cual cosa (o actitud).
  • Poner el cambiador de pañales sólo en los baños de mujeres.
  • Presentar o referirse a una mujer como “la mujer de fulano”.
  • En un restaurante, dar a degustar el vino primero a un hombre en vez de preguntar “quién quiere probarlo primero”.
  • Dar la cuenta siempre al hombre y no a quien la ha pedido.
  • Preguntarle a una mujer ¿Cómo le haces para trabajar y cuidar a tus hijos?
  • Un mecánico o albañil a una mujer al tratar los términos de una reparación o trabajo: “¿Señora no está su marido?”
  • Lloras como niña.

¿Qué podemos hacer?

Tenemos que conversar acerca de esto en todas las esferas de la sociedad, no sólo desde las políticas públicas.

Reconocer que hemos vivido en familias, sociedades y culturas machistas, pero reconocer que no estamos obligados a seguir teniendo estos comportamientos, aún y cuando en el pasado no hayan sido mal visto o se consideran normales. Los cambios sociales marcan los tiempos de cambio personal.

Lo que se busca es alterar las condiciones en las que se ha vivido por mucho tiempo buscando una reorganización social, pero no desde lo impuesto, sino desde la conciencia de todos los actores.

Cuestionarnos y combatir el origen de la violencia rampante:

OXFAM/MUJERES CONTRIBUYENDO A UN MUNDO MEJOR.

1. ROSA PARA LAS NIÑAS, AZUL PARA LOS NIÑOS

Incluso podemos ir un poco más allá: camisetas para ellas como “princesa” o “bonita” y para ellos con “héroe”, “campeón”, “aventuras”, “valiente”. 

Por suerte, algunas marcas han empezado a eliminar la categorización por sexos y venden, simplemente, ropa infantil.

2. “QUÉ SUERTE, TU MARIDO TE AYUDA EN CASA”

No, el hombre no debe “ayudar” en casa: él, como otro habitante del hogar, es responsable de la mitad de las tareas, o, en su defecto, de las que se pacten entre los miembros de la pareja.

3.-  EN EL RESTAURANTE, LA CUENTA ES PARA ÉL

Es común que cuando se pide la cuenta en un restaurante se sobreentienda que quien paga es el hombre. También es habitual encontrar que, ante la duda de quién ha pedido la cerveza y quién el refresco, la bebida alcohólica sea para él.

4.- LA MUJER INVISIBLE EN EL TALLER O EL CONCESIONARIO

Quien dice taller o concesionario dice tienda de informática o banco. Cuando se trata de lugares estereotipadamente masculinos, la mujer se hace invisible y el personal se dirige siempre al hombre en las conversaciones, incluso cuando la mujer es la titular del vehículo o de la cuenta en cuestión.

5.- LA MADRE Y EL “PADRAZO”

Cuando los bebés llegan al hogar, es muy común, lamentablemente, escuchar decir que el padre es un “padrazo” porque cambia pañales, le da el biberón o le duerme. Para la mujer, parece ser algo natural e incluso obligatorio.

6.-  UN HOMBRE Y UNA MUJER NO PUEDEN SER AMIGOS

Sí, sí pueden. La sociedad debe empezar a hacer un trabajo importante en cuanto a dejar de sexualizar o romantizar constantemente la relación entre hombres y mujeres.

7.-  LA “FRIEND ZONE”

La llamada “friend zone” es uno de los ejemplos de micromachismos de la vida cotidiana más sutiles. Se dice que una mujer que rechaza a un hombre porque no le apetece tener una relación con él lo lleva a la “friend zone”. Quizás es porque antes el hombre puso a la mujer en la “sex zone”, ¿no?

8.- SER MADRE VS LA CARRERA PROFESIONAL

Esto empieza ya en la entrevista de trabajo: es muy común preguntar a las mujeres acerca de su decisión personal de ser madres y convertir su respuesta en un factor de decisión clave sobre su contratación. Una vez dentro de la empresa, es más probable que los puestos de dirección sean para los hombres y no para las mujeres.

9.- AUSENCIA DEL LENGUAJE INCLUSIVO

En la guardería, se escucha como “los niños” pueden salir a jugar. En el instituto, “los alumnos” han aprobado con buenas notas. En el trabajo, se generaliza hablando de “los profesionales”, “los funcionarios”, “los trabajadores”. Hablar de lenguaje inclusivo no es solo hablar de “niñes”; es hablar de “alumnado”, “equipo humano”, “personal”, “funcionariado”… para no generalizar en masculino e incluir a la mujer en el lenguaje. Es otro ejemplo más de micromachismo extendido en la vida cotidiana.

10.- “CORRES COMO UNA NIÑA”

Desde el “corres como una niña” o “llorar es de nenas”: este tipo de estereotipos despreciativos hacen daño al género femenino pero también al masculino.

CONCLUSIONES.- NUNCA ES TARDE:

No es casual que siempre causa daño, hay que escapar, hay que huir y darme cuenta que esto no cambiará, ni en navidad, ni en vacaciones; vence la vergüenza y explícalo todo, sin pasar nada por alto, no te quedes con nada, empieza ya, sin más excusas, sal de allí, por sola que te sientas, y mereces recibir amor de verdad. 

Todos somos capaces de deshacernos de una relación en la que ha habido maltrato, todos somos capaces de reconstruirnos y volver a la vida, todos somos capaces de volver a amarnos y para ello, es necesario que nos alejemos de aquello que nos han demostrado que jamás nos han amado. 

FEMINISMO

Es un término médico de un ensayo en 1871 sobre tuberculosis que les provocaba al hombre la tuberculosis que le provocaba Infantilismo y feminismo a los hombres, que les hace la piel más suave y sensible y se dulcifican.

Años después Alejandro Dumas (hijo) dice que los hombres sufren de feminismo cuando apoyan a las mujeres que quieren derechos ciudadanos.

A finales del s. XIX, (1ª ola), la mujer cree que, si vota, ya es más libre y no vive opresión, no las aceptaban estudiar en Universidades, la crianza era obligada a quedarse casada; si se divorciaban les quitan a los hijos. Sin permiso a usar pantalones. Se comienza a cuestionar la obediencia al Padre, con quién y cuándo casarse.

A principios de la 1ª guerra mundial, con Mary Walstencraft, se va cambiando más del discurso a la acción: No deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre ellas mismas. Que la mujer debe tener acceso a la educación.

“Quieres saber qué tan libre es un pueblo, checa qué tan libres son sus Mujeres” Monteskiu

En los 40s (2ª ola), logran el voto y entonces lo privado es público con Simone de Bavoir con temas de Patriarcado, Sexualidad, se arriesgan, se asocian, se cortan el cabello, faldas cortas, deportes, gimnasios mixtos, sin pedir permiso para trabajar, derecho al divorcio, acceso a la educación y se crea el arquetipo de opresión, violencia y el hombre no sabe cómo comportarse ante la mujer que ya tiene acceso a la educación.

En los 90s (3ª ola), son más críticas con ellas mismas, ya no luchan con el hombre sino con ellas mismas y pueden elegir su forma de feminidad desde la igualdad y la diferencia; no ceden lo logrado, además de que se separan de la masculinización. Se adaptan a nuevas áreas desde la Individualidad, con mayor participación desde lo público y privado.

El feminismo es un conjunto de movimientos sociales cuyos objetivos se fundamentan en la visibilización y el empoderamiento de las mujeres y el cuestionamiento de los roles de género en los cuales se considera que lo femenino queda eclipsado por lo masculino. Por consiguiente, el feminismo es un fenómeno social vinculado a un contexto histórico determinado, y se va transformando a lo largo de los años a medida que avanza la historia. 

  • – Es hacerse responsable de mi ser mujer.
  • – Cada vez que una mujer decide qué estudiar.
  • – Cuando respeta al hombre ni como más ni como menos.
  • – Cuando una mujer rompe con una cultura familiar que no le permite libertad.
  • – Cada vez que escojo una carrera que me gusta y me da para comer.
  • – Respetar al hombre y sus diferencias con las mismas oportunidades.
  • – Somos diferentes y desde nuestras diferencias es necesario buscar una equidad.
  • – Es entender la posición libre de la Mujer que ambos pueden Pensar, Sentir, Hacer lo mismo, desde el IVA (Inteligencia/Voluntad/Afectividad).

CUESTIONARIO

1. ¿Estás de acuerdo que la mujer trabaje?  ¿Qué gane igual? Más/menos?

2. ¿La mujer debe elegir libremente qué estudiar?

3. ¿La mujer debe ser libre de escoger su sexualidad y con derecho al placer sexual? 

4. ¿La mujer debe hacerse cargo de las labores domésticas?

5. ¿La mujer puede decidir tener hijos o no? Y si los tiene ¿Se tiene que dedicar a ellos?

El hembrismo

En teoría, el hembrismo es un neologismo que se utiliza para referirse a una actitud que legitima el menosprecio y los ataques hacia los hombres por el hecho de serlo. Suele ser equiparado al concepto de misandria, que significa “odio hacia los hombres”, si bien este último vtérmino tiene más que ver con una actitud que puede exteriorizarse de un modo más directo o no, mientras que lo primero es algo observable. Por consiguiente, la idea de hembrismo tiene que ver con el sexismo.