Thalía Becerra
El ejército israelí ha declarado este viernes a la Ciudad de Gaza como una “zona de combate peligrosa”, lo que marca el fin de las pausas humanitarias diarias y el inicio de una ofensiva para tomar la ciudad más poblada del territorio palestino.
La decisión se produce en medio de una creciente presión internacional y de la ONU para que Israel detenga el conflicto, que ya ha dejado más de 63,000 muertos y casi un millón de personas desplazadas en la gobernación de Gaza.
De acuerdo con un comunicado militar, la “pausa táctica local” que permitía el paso de convoyes de la ONU y de ONG humanitarias ya no se aplicará en esta zona.

Escasez de alimentos y desplazamientos masivos
La situación humanitaria en la Franja de Gaza es crítica. La Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), un organismo respaldado por la ONU, declaró el estado de hambruna en la región la semana pasada.
Ante el inminente asalto a la Ciudad de Gaza, miles de residentes se han visto obligados a desplazarse de sus hogares hacia el interior de la ciudad, donde la densidad de población ha alcanzado las 60,000 personas por kilómetro cuadrado.

La ofensiva y el panorama futuro
Habitantes de la Ciudad de Gaza informaron que drones israelíes han estado lanzando panfletos instando a la población a evacuar al sur del territorio.
Los ataques aéreos y con artillería han devastado barrios enteros y provocado un aumento en el número de víctimas.
Según el Ministerio de Salud palestino, el número de muertos en Gaza ha alcanzado las 63,025 personas, con 159,490 heridos desde el inicio de la guerra.
La situación es cada vez más grave, y los hospitales siguen reportando muertes diarias por desnutrición, especialmente entre los niños.
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