La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) confirmó que los análisis exhaustivos de los datos de ingeniería del escudo térmico de la nave Orion ratificaron un funcionamiento óptimo durante la misión Artemis II, la cual envió con éxito a cuatro astronautas alrededor de la Luna y los trajo de vuelta a la Tierra de forma segura.
Durante el reingreso a la atmósfera terrestre, la cápsula Orion alcanzó una velocidad máxima de 39 veces la velocidad del sonido y enfrentó temperaturas externas superiores a los 2,200 °C (4,000 °F). A pesar de las condiciones extremas en el exterior, el sistema de protección térmica mantuvo la cabina a una temperatura confortable de aproximadamente 23 °C (75 °F) para la tripulación.
La nave reingresó a la Tierra con alta precisión, ingresando a solo 58 metros (192 pies) de su interfaz de entrada proyectada y acuatizando a tan solo 0.95 kilómetros (0.59 millas) del punto previsto frente a las costas de San Diego, California.
Modificación estratégica de la trayectoria y avances para Artemis III
A partir de las investigaciones derivadas de Artemis I y pruebas en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley, la agencia ajustó la trayectoria de reingreso para Artemis II acortando la distancia máxima de vuelo en la atmósfera. Esta estrategia limitó el tiempo de exposición a los rangos de temperatura críticos.
El informe de evaluación arrojó los siguientes resultados clave:
- Reducción de grietas y desprendimientos: Las modificaciones redujeron en un factor de diez el agrietamiento y la pérdida de material desgastado respecto a Artemis I. Solo se identificaron 9 puntos de desprendimiento en Artemis II, en comparación con los 103 registrados en la misión anterior.
- Integridad de la estructura: El escudo térmico, compuesto por 186 bloques del material ablativo Avcoat, demostró una alta consistencia en sus costuras y pernos de separación.
- Protección del revestimiento posterior: Las 1,300 baldosas cerámicas que recubren los laterales de la nave mantuvieron su integridad sin mostrar signos de sobrecalentamiento en ventanas, escotillas ni propulsores.
Mientras los ingenieros continúan realizando extracciones de muestras y escaneos de rayos X en el Centro de Vuelo Espacial Marshall en Alabama para refinar los modelos térmicos a largo plazo, la preparación para Artemis III avanza. A finales de julio, los módulos de tripulación y de servicio de Artemis III se unieron con éxito en el Centro Espacial Kennedy y fueron encendidos por primera vez para verificar sus líneas de conexión.
Te puede interesar: Flor de Cempasúchil: por qué guía a las almas en Día de Muertos
