El Gobierno de México con disposición para restablecer los canales institucionales con la República de Perú. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró de manera abierta que la presidenta electa del país andino, Keiko Fujimori, haya manifestado públicamente su voluntad de retomar las relaciones bilaterales suspendidas.
“Sí tenemos intención de recuperar la relación con Perú. Nosotros no rompimos esa relación, la rompieron ellos, ellos decidieron y qué bueno que tenga esos deseos”, puntualizó la mandataria mexicana durante su tradicional rueda de prensa en Palacio Nacional.
Coordinación con la SRE para analizar las condiciones de retorno
Esta postura responde directamente a los pronunciamientos emitidos el pasado jueves por Keiko Fujimori, quien externó que de su parte existe “toda la intención” para reactivar los vínculos formales con México, congelados desde el año 2025.
Ante este escenario de apertura, la jefa del Ejecutivo federal mexicano dio a conocer que ya instruyó al titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco, para que inicie las gestiones correspondientes. Velasco tendrá la encomienda de establecer comunicación directa con el “nuevo equipo que va a gobernar” en Perú, con la finalidad específica de revisar minuciosamente “las particularidades de cómo se recupera esa relación” en el corto plazo.
De Pedro Castillo a la ruptura de 2025
Al rememorar las causas que detonaron el distanciamiento entre ambas naciones, Sheinbaum recordó que fue el Gobierno peruano saliente quien tomó la determinación unilateral de romper los nexos. Las tensiones comenzaron a raíz de la postura crítica de México frente al encarcelamiento del expresidente peruano Pedro Castillo (2021-2022), quien fuera destituido y arrestado tras ejecutar un fallido golpe de Estado al intentar disolver el Congreso de su país de forma inconstitucional en diciembre de 2022.
El colapso diplomático definitivo llegó en noviembre de 2025, mes en el que Perú rompió relaciones a todo nivel con la administración mexicana. La medida punitiva se decretó en represalia inmediata a la decisión del Gobierno de México de otorgar asilo político a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, imputada legalmente por su presunta colaboración activa en el mencionado intento de golpe de Estado de Castillo.
Pese a que las respectivas embajadas y canales oficiales se han mantenido desiertos desde entonces, el intercambio comercial y técnico no se extinguió por completo, pues ambos países continúan participando de forma regular en bloques de integración económica regional como la Alianza del Pacífico.
Te puede interesar: Detienen en Cancún a Alejandro Mario ‘N’, hermano de Víctor Manuel Álvarez Puga
