La desigualdad económica en México continúa siendo un fenómeno profundamente arraigado que restringe las oportunidades de progreso para amplios sectores de la población. De acuerdo con Roberto Vélez Grajales, director ejecutivo del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), la mitad de las personas que nacen en los hogares con menores recursos permanecen en esa condición durante su vida, mientras que apenas dos de cada cien logran llegar al nivel socioeconómico más alto.
Estas conclusiones se desprenden del informe “Movilidad social en México 2025: la persistencia de la desigualdad de oportunidades”, presentado en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), documento que analiza cómo el origen social sigue determinando en gran medida el futuro económico y educativo de las personas.
Poca movilidad: subir en la escala social sigue siendo difícil
El estudio muestra que sólo el 28 % de quienes se ubican en el estrato más bajo logran avanzar al nivel inmediato superior, lo que evidencia barreras estructurales que dificultan la movilidad social.
Además, el análisis revela diferencias regionales importantes:
- En el norte del país, el 37 % de quienes nacen en condiciones de pobreza permanecen en ese nivel.
- En el sur, la proporción se eleva hasta el 64 %, reflejando brechas territoriales más profundas.
Estos datos ponen de manifiesto que el contexto geográfico influye de manera significativa en las oportunidades de desarrollo.
Educación: un factor que también se transmite entre generaciones
Otro hallazgo relevante es la fuerte relación entre el nivel educativo de los padres y el de sus hijos. Según Vélez Grajales:
- El 75 % de las personas cuyos padres tienen primaria o menos no alcanza el promedio nacional de escolaridad (9.4 años).
- Sólo el 9 % logra cursar estudios profesionales.
- El 36 % llega a secundaria.
- El 16 % concluye el bachillerato.
Esto confirma que las desventajas educativas tienden a reproducirse, limitando las posibilidades de mejorar ingresos y condiciones de vida.
Persistencia de la pobreza por ingresos
El informe advierte que la pobreza se mantiene de forma intergeneracional en un 73 %, lo que significa que, aunque algunos hogares han mejorado sus ingresos, ese avance no necesariamente implica superar su posición relativa en la estructura social.
En otras palabras, el crecimiento económico o los apoyos pueden aliviar la pobreza, pero no siempre permiten romper el ciclo de desigualdad.
Movilidad social y democracia: por qué importa
Lorena Rodríguez León, directora de la Facultad de Economía, subrayó que la movilidad social es clave para garantizar igualdad de oportunidades reales. Explicó que cuando existen condiciones para acceder a educación de calidad, empleo digno y participación social, las sociedades tienden a ser más innovadoras, dinámicas y justas.
También advirtió que la percepción de falta de oportunidades puede erosionar la confianza en las instituciones, aumentar la polarización y generar tensiones sociales.
Desigualdad de oportunidades y políticas públicas
Por su parte, Marcela Amaro Rosales destacó que el informe —basado en la Encuesta de Movilidad Social en México 2023— permite entender cómo el origen socioeconómico influye en las trayectorias de vida. Señaló que casi la mitad de la desigualdad de ingresos en el país se explica por factores fuera del control individual, lo que cuestiona las narrativas centradas únicamente en el mérito personal.
Esto implica que las políticas sociales deben ir más allá de apoyar el punto de partida y acompañar de manera sostenida los procesos de desarrollo de las personas.
Enfoque regional: un reto para la política social
El economista Juan Carlos Moreno Brid resaltó que el análisis territorial evidencia la necesidad de diseñar políticas diferenciadas, ya que los programas homogéneos a nivel nacional pueden reproducir desigualdades regionales en lugar de reducirlas.
Desde esta perspectiva, la movilidad social no sólo es un desafío social, sino también un componente central de la estrategia de desarrollo del país.
Claves del informe sobre movilidad social en México
- La desigualdad de oportunidades sigue siendo estructural.
- El origen familiar influye en educación e ingresos.
- Existen brechas regionales marcadas entre norte y sur.
- La pobreza se transmite entre generaciones.
- Se requieren políticas públicas focalizadas y sostenidas.
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